Área gastronómica

La soberanía alimentaria, reconocida por la Constitución del Ecuador como uno de los objetivos del Buen Vivir, es el derecho que tienen los pueblos para controlar el sistema agroalimentario y sus factores de producción, de tal forma que la agricultura familiar, campesina, indígena, de orientación agroecológica, la pesca y la recolección artesanal se desarrollen de forma autónoma y equitativa. De esta manera se garantiza el derecho humano a la provisión permanente de alimentos sanos, nutritivos, suficientes y culturalmente apropiados.

Comer de manera sana y consciente implica preguntarse de dónde viene lo que consumimos, cómo se ha elaborado y en qué condiciones. Significa tomar el control sobre nuestros hábitos alimentarios o en otras palabras, significa ser soberanos, poder decidir, en cuanto a nuestra alimentación. Esta es la esencia de la soberanía alimentaria. Alimentarse, y poder decidir cómo hacerlo, es cosa de todos.

La esencia de la soberanía alimentaria reside entonces en el “poder decidir”: que las personas puedan decidir qué cultivan, que tengan acceso a la tierra, al agua, a las semillas, y que los consumidores tengan toda la información sobre lo que consumen.

¿Cómo llevar, entonces, esta soberanía alimentaria a la práctica?

Por medio de iniciativas de cocina comprometida y el consumo de productos de la zona en la que vivimos, comprando directamente a campesinos locales y ecológicos. Se trata de iniciativas que ponen en contacto a productores y consumidores, que establecen relaciones de confianza y solidaridad entre el campesino y el consumidor, que fortalecen el tejido social, que crean alternativas productivas en el marco de la economía social y solidaria, y que demuestran que hay alternativas.

Por medio de los talleres desarrollados en Casa Bonuchelli se empuja el consumo de ingredientes locales, ayudando a las distintas personas que cultivan la chakra en seguir adelante con su trabajo. Además, con una nueva oferta gastronómica se ayudará a empujar y fortalecer la importancia de los productos de la amazonia tanto en Ecuador, con los turistas y iniciativas nacionales, como al extranjero con los turistas y iniciativas internacionales.

Si la soberanía alimentaria se construye a través de la recuperación de los modos de producción y tecnologías ancestrales y ecológicas, la chakra representa la clave para que los habitantes del Napo puedan cumplir y vivir bajo este concepto de soberanía alimentaria contenido en el Buen Vivir.

Gracias a los muchos años de colaboración con la reconocida Chef Elisa González y con la ayuda de los voluntarios de Engim de Casa Bonuchelli, quienes en los últimos años han hecho posible la organización y las actividades de capacitación con los diversos participantes que participan en los cursos de gastronomía.
El área

gastronómica de la Casa Bonuchelli se compone de dos cocinas industriales bien armadas de herramientas varias, mesas y horno con una capacidad de alrededor de 10 personas cada una.
Los últimos espacios están disponibles con el objetivo de ofrecer los talleres más coloridos y sabrosos de la cocina internacional, sudamericana y amazónica; estas últimas revueltas partiendo de los ciudadanos hacia las clases de alumnos de las escuelas y sus profesores, sin quitarle espacio e importancia a los especialistas del sector gastronómico local de la Provincia de Napo.

Algunos ejemplos:

  • La ultima semana de mayo de 2018 en ocasión de La Feria del Comercio Justo se realizó el taller “Comida Amazónica 2”, donde 15 centros de turismo comunitario renovaron sus recetas utilizando productos amazónicos.
  • El día 8 de diciembre de 2017, se llevó acabo el evento de degustación gastronómica “De la Chakra a la Olla”, donde los cocineros de 11 centros de turismo comunitario de la provincia prepararon platos sabrosos a base de ingredientes amazónicos. El evento fue la coronación del taller de comida amazónica “La Chakra resiliente”, con el objetivo de enseñar 14 nuevas técnicas gastronómicas utilizando los alimentos de la Chakra.

“De la Chakra a la Olla”: gastronomía responsable